Los cómplices miserables de Abdón Calderón


Manta. Yo no olvido un día de reyes, ese  6 de enero de 2005 en que  un rey vago me arranchó la mochila con cuadernos, un libro arcaico sobre radiodifusión que un profesor de la Facultad de Comunicación  se ofreció a prestarme,  artesanías  para obsequiar a tres amigas, medicina homeopática, y un celular Alcatel que me regalaron en Navidad. Seguro que al abrir la mochila   el telefonito fue lo único que  emocionó al Negro Pega, así dijeron que se llamaba (no sé si vive ) .

Ni con el parte policial, el profe comprendió  que no me interesaba quedarme con su manual sobre uso del casette y otros desusos. Volví al parque del avioncito militar que tiene  cara de tiburón  y pegué un cartel en el que pedía me devuelvan el libro . El dueño de una tienda, que resultó colega del profesor, con voz de radio AM me dijo que el ladrón quería 20 dólares, que si los dejaba en su negocio al día siguiente podía pasar retirándolo. Yo amante de los buenos libros, y enemiga de estas transacciones, me negué.

El tiempo pasó…el tendero radiodifusor siguió parloteando en la radio.

El profe radiodifusor siguió presionando por su manual.

Me adentré en el Valle de los Miserables (oficialmente tiene el nombre pretencioso de    Abdón Calderón)   y conocí a las niñas esposas de varios delincuentes, supe que también tienen sus apodos. Una llamada “La óreo” narró cómo todos los cuadernos y   “cosas raras”  quedaron tirados por cualquier esquina.

– Se pensó que no servían, hasta que apareció su cartel, pero como usted se negó a pagar ya ni sabemos qué pasó con ese libro finito.

Meses después, en el barrio La Dolorosa,  unos repartidores de agua me preguntaron: ¿usted es la que  busca un libro viejo en El Valle?

Ellos me contaron que El Negro Pega pedía cinco dólares, pero que el dueño de la tienda les dijo que yo no quería pagar esa cantidad. Los 15 dólares restantes eran la comisión del tendero.  Recuperé el libro, terminé con la presión de profe, pero me duró varios días el cargo de conciencia de haber negociado.

En ese mismo sector, paso obligado para la comunidad universitaria, dos tipos intentaron violarme, amenazándome con un machete. Estaban furiosos porque  no tenía aretes, celular,  ni 25 centavos. Obvio, por eso caminaba.

Todo esto me ocurrió antes del Gobierno de Correa, aclaro nada más para que no me cuenten en las famosas estadísticas.

En este mismo sector implementaron la Unidad de Policía Comunitaria (UPC), en este mismo sector  dispararon en el 2009  a Silvia Macías, quien estaba por concluir  su internado en el hospital Rafael Rodríguez Zambrano. En este mismo sector, en lo que va del año, he presenciado tres asaltos ( dos con cuchillos, uno con pistola)  dentro de buses de la línea 4;  donde los dejan subir sin problemas. Los  delicuentes se refugian en su valle de cómplices, allí donde siempre tarde  las luces  roji azules de la policía dan vueltas.

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Acerca de dianazavalar

Escritora. Cronista freelance- editora. Autora de los libros de relatos Carne Tierna y otros Platos y Breve(r)dades. La Sofía es su librería personal abierta al trueque y a la venta. Fue reportera de los diarios ecuatorianos La Marea, reportera y editora de La Hora (regional Manabí) Ha colaborado con Mar Abierto, Mundo Hispano, SOHO - Ecuador, Mundo Diners, Buen Viaje.
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