Tengo 38 monos aulladores


Testimonio

Por: Carolina Toapanta

Cuando me preguntan por mis mascotas respondo: tengo dos perros, un gato y 38 monos;  se quedan con la boca abierta. La verdad es que los tengo en estado puro, en las diez hectáreas que tiene Pacoche lodge & reserve.

Mi primer encuentro con un mono aullador en este bosque de Pacoche fue hace cinco años,  cuando no había caminos, ni gradas y los monos del sendero  eran mucho más tranquilos,  no defecaban a la gente, eran más serenos porque no los molestaban.

Soy bióloga graduada en Costa Rica, pero nací en Manta, como el bosque está a 20 minutos siempre venía para acá, fue una tía quien me trajo la primera vez,  le dije a una amiga que escribamos una investigación sobre las guacharacas o pavas de monte; durante la investigación dormíamos en una fundación de niños  huérfanos que queda cerca  y un día en una hamaca- la vista es hermosa- me dije que tenía que vivir aquí. El día de mi cumpleaños número  24 mi papá me dio la noticia de que comprarían unos terrenos. Mi padre es un citadino, un ejecutivo, compró esto sin saber siquiera que había monos, sin saber en absoluto lo que había comprado. Cuando empezamos teníamos más o menos 28 individuos, se los pudo contar con la ayuda de voluntarios que pueden pasar todo el día esperando que los monos  crucen en tropa, es que no  se dice manada.  El conteo se hace cada medio año o  es anual, el  anterior fue hace seis meses  y había 38, ya toca contabilizar otra vez, además diciembre es el  mes en que dan a luz las hembras. La tropa tiene un macho alfa (es el adulto más joven), varios machos jóvenes y  machos viejos, de estos  últimos los  más mayores son expulsados del grupo, hay como diez hembras y doce crías. Nos hemos dado cuenta  que aparentemente  hay una hembra alfa que va después del macho alfa o incluso  primero como mirando el camino.

Los monos son de la especie Alovatta palliata aequatorialis -se escribe en cursiva o subrayado- casi todos son negros, miden más o menos 50 centímetros y pesan 20 kilogramos, las extremidades superiores son más alargadas lo cual les permite la locomoción en la parte alta del bosque, tienen una cola prensil que es como una quinta pata. La cara es bien grande, en contextura los machos son los que tienen  como una caja de resonancia en la parte de la garganta, pero la que les permite hacer esas vocalizaciones es principalmente  una modificación del hueso  hioides, es como  una mega manzana, además tienen la garganta agrandada.

Solo se los toca cuando están enfermos, pues son ariscos,  si yo  intento tocar a uno seguramente me quiera morder o se ahuyente de mí y la idea  no es esa, la idea es que se  habitúen  tanto a mí que permitan  acercarme lo más posible a las crías sin aullarme.  Eso pasó ya el martes (30 de noviembre) el alfa estaba bajito, yo me acerqué y le dije  ve a mi hijo aquí también está mi hijo y solo hizo up up. He probado con empleados y les pega unos gritos…

Lo más dramático que me  ha tocado vivir fue  cuando  trajeron  a una  hembra,  todavía sangraba aunque estaba cosida 50 puntos en la espalda  y en el vientre,  el chico que la encontró me contó que la tropa cruzaba por la carretera y unos perros la atacaron; para cruzar  es casi la única ocasión en que bajan y existe el peligro de tres cosas:   que los atropellen, que los muerdan los perros o que se electrocuten porque empiezan a mover las cañas y topan los cables. Como me la trajeron de una clínica asumí que el peligro ya había pasado, le atendimos,  le hacía presión y le dábamos agüita, eso fue hermoso, tomó en una tetita, tranquilita nos miraba, sabía que la estábamos cuidando. A la una me fui a dormir y amaneció muerta, estaba preñada. Lo más tierno son las hembras con las crías, son hermosas, un mes las cargan junto al pecho y luego en la espalda, no hay palabras para describir eso. Lo más chistoso fue ver a una mona que apartaba a su cría para que no se le suba, estaba cansada, a veces yo hago lo mismo con mi hijo.  A mí, al ser humano,  los monos me han enseñado a valorar mucho la familia, para ellos eso es lo principal.

Publicado en SOHO edición 97 dedicada a los animales.

Edición: Diana Zavala Reyes

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Acerca de dianazavalar

Escritora. Cronista freelance- editora. Autora de los libros de relatos Carne Tierna y otros Platos y Breve(r)dades. La Sofía es su librería personal abierta al trueque y a la venta. Fue reportera de los diarios ecuatorianos La Marea, reportera y editora de La Hora (regional Manabí) Ha colaborado con Mar Abierto, Mundo Hispano, SOHO - Ecuador, Mundo Diners, Buen Viaje.
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2 respuestas a Tengo 38 monos aulladores

  1. Patricio Lovato R. dijo:

    Si los monos son de la especie Alovatta, deben ser mis superancestros; Alovato.

  2. mildred ruperti dijo:

    Felicitaciones por este reportaje, es importante para seguir conservando a todas las especie de Ecuador.

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